1. Apaga la batería
Si tiene botón, apágala siguiendo la secuencia indicada por el fabricante. Muchos modelos utilizan varios clics rápidos, pero el funcionamiento cambia entre marcas.
2. Retira el cartucho cuando corresponda
Si la batería utiliza un cargador USB de rosca 510, tendrás que retirar el cartucho para colocar el cargador.
Cuando la batería incorpora su propio puerto USB, consulta el manual. No fuerces ni aprietes demasiado ninguna conexión.
3. Usa únicamente un accesorio compatible
Utiliza el cable y adaptador entregados o recomendados por el fabricante. Que un conector entre físicamente no significa que entregue la potencia adecuada.
Evita cargadores rápidos, adaptadores de alta potencia o cables dañados cuando el fabricante no confirme su compatibilidad.
4. Conecta sin forzar
Enrosca o introduce el cargador suavemente. La conexión debe quedar firme, pero no excesivamente apretada.
Si no entra con facilidad, detente y comprueba que el cargador corresponda al modelo.
5. Vigila la carga
Carga la batería durante el día, en un lugar visible y ventilado. No la dejes sobre una cama, sofá, almohada o dentro de una mochila.
No la cargues mientras duermes ni cuando vayas a salir.
6. Comprueba el indicador de tu modelo
Las luces no significan lo mismo en todas las baterías. Según el fabricante, una luz roja, verde, fija, apagada o intermitente puede señalar carga, batería completa o algún error.
Consulta el manual del modelo antes de interpretar el color del LED. No existe un tiempo universal de carga.
7. Desconecta al terminar
Cuando el fabricante indique que la carga está completa, desconecta primero el cargador de la corriente y después la batería. Déjala reposar si se siente ligeramente tibia antes de colocar el cartucho.
Una batería que se calienta demasiado no debe seguir conectada.